Estar
embarazada es un momento único, raro, sensaciones nuevas. El cuerpo cambia y el
cerebro se ve sometido a un tsunami hormonal, se vuelve olvidadizo, volátil y sensible.
Pero todo cambia cuando alrededor de la semana 24 (en
algunas antes, en otras después) se empieza a sentir ese movimiento interno,
esas pataditas que dicen “hola mama, acá estoy”. Empezas a tener noción de que
hay vida ahí adentro, que esa personita es testigo de todo lo que te pasa, va
con vos a todos lados… y todos los cambios físicos anteriormente mencionados
pasan completamente a un segundo plano. Pero es muy importante sentirse bien
con una misma conforme van sucediendo estos cambios.
¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SENTIRNOS MEJOR DURANTE EL EMBARAZO?
Lleva una rutina de skincare:
La piel durante el embarazo suele secarse y además está más
propensa a mancharse. Tene en cuenta:
-Limpiar tu rostro con una espuma o leche de limpieza si
tenes piel seca, o con un gel si tenes piel grasa.
-Aplica un Serum de ácido hialurónico: ideal para hidratar
de forma profunda la dermis, y por lo tanto prevenir la aparición de las
pequeñas arruguitas.
- Aplica acido glicólico a porcentajes bajos: excelente
aliado para tener una piel más luminosa y tratar las posibles manchas que
aparezcan (consultalo previamente con tu dermatólogo, ya que puede irritar tu
piel si no está preparada).
- Aplica una crema humectante facial: las cremas emolientes son
indispensables para minimizar la perdida de agua transepidermica, para mantener
protegida la piel y prevenir que se deshidrate e irrite. El tipo de humectante varía
según cada piel. Pieles secas: humectantes con más cuerpo y más nutritivas. Pieles
oleosas: humectantes más ligeras con efecto matificante.
- Aplica protector solar! Preferentemente los de tipo
físicos que tienen color: este paso es súper importante, las embarazadas deben
usar protector solar con color hasta para estar dentro de la casa, aunque el
día este nublado... la piel esta todo el tiempo expuesta a la luz azul
(computadora, celular, etc), rayos UVA y UVB que están presentes todo el año, y
recordemos que los rayos UVA atraviesan nubes y vidrios.
- Aplica crema humectante corporal: conforme avanza el
embarazo la piel se estira, (es clave evitar un aumento excesivo de peso para
minimizar el riesgo de tener estrías). Las cremas humectantes van a reducir su
formación. La crema ideal debe contar con ingredientes como: centella asiática,
tiene potentes propiedades cicatrizantes, antiinflamatorias, antioxidantes y de
reparación del tejido conectivo. Aceite de rosa mosqueta, es conocida por sus propiedades
regeneradoras, hidratantes y antioxidantes, ayuda a reparar las estrías
existentes y aporta a tu piel la elasticidad que necesita para afrontar los
cambios. Vitamina E, es un nutriente esencial para nuestro organismo, ya que
participa activamente en la regeneración y cicatrización, y aporta una
hidratación y nutrición profunda.
En cuanto a los tratamientos estéticos podes realizar:
-Plasma rico en plaquetas: hidrata la profundidad de la
piel, dándole un aspecto más turgente y luminoso.
-Laser Alma Q y laser Q- Switched: sus espectros de acción
alcanzan la dermis profunda, tienen gran afinidad por el pigmento depositado y
una vez que lo alcanzan lo pulverizan y eliminan. Por lo tanto atenúan las
manchas como por ejemplo el melasma.
-Limpieza de cutis: se realiza una exfoliación suave de la
piel y se extraen los comedones o puntos negros. Se aplica una mascara
descongestiva y cremas nutritivas.
Mantenete activa
Busca una clase de baile o rutina de gym q se adapte a tus
posibilidades. Siempre teniendo en cuenta tu estado físico, el tipo de
actividad y la intensidad con que venias ejercitando previo al embarazo. ¡Estos
no son momentos de experimentar nada nuevo!
-Podes realizar una rutina de ejercicios más liviana,
evitando movimientos de impacto y el levantamiento de pesas. Siempre acompañada
y asesorada por un entrenador capacitado.
-Esto ayuda a mejorar la circulación sanguínea, a mantener
los niveles de glucemia e insulina en equilibrio para prevenir la diabetes
gestacional. Además, vas a estar más preparada para el parto, si lo desees.
-El aumento de las endorfinas liberado durante el
entrenamiento mejora tu energía y tu estado de ánimo.
-Se activa el sistema digestivo, mejora el tránsito intestinal,
contrarresta la constipación que por acción hormonal predispone el estado de
embarazado.
Elegí alimentos con alto valor nutricional
-Un aporte de proteínas de
alto valor biológico que nos proporciona aminoácidos necesarios para la síntesis
de colágeno y tener un soporte estructural de tejidos y músculos:
Huevo, carne vacuna, carne de pollo, de cerdo, pescados.
-Ácidos grasos de buena calidad. Son clave en la formación estructural y funcional de las membranas celulares. Es decir, ayudan a la célula a estar conectada con el medio que la rodea y poder nutrirse.
Palta, aceite de coco, aceite de oliva, frutos secos, semillas de girasol, cacao amargo.
-Incorporá pre y probióticos: van a cuidar y contribuir al microbiota intestinal. Son esos bichitos buenos que viven en nuestro intestino y nos protegen de contraer enfermedades.
-Disminuí el consumo de azúcares (incluidos los edulcorantes) ultraprocesados, gluten, aceites hidrogenados (maíz, girasol, fritolín). Aumentan los niveles de glucemia, glicosilan “caramelizan” las membranas celulares y el colágeno, imposibilitando su funcionalidad. Traducción: piel con mayor tendencia a formar estrías, piel opaca y mayor cansancio.
Cumplí con
los controles obstétricos. Seguí todas las recomendaciones y suplementación que
te indique tu obstetra!
Bibliografía
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